Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Julio Cortázar escribió: “Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio”. Este último año no elegimos la pandemia, pero tampoco elegimos cómo vivirla. Nos salió natural.

Muchos de ustedes, al preguntarles cómo habían vivido el amor en pandemia, respondieron que cuidándose. Llegando a casa y quitándose los zapatos. Llegando a casa y corriendo a bañarse. Algunos llegando a casa y no abrazando. Sí, este año hemos aguantado abrazos. Y también hemos encontrado otras formas de darlo. Hemos abrazado a nuestros abuelos por detrás, con nasobuco, les hemos tirado un beso y tomado fotos.

Hemos llenado los vacíos de lo físico con un “¿cómo estás?”, un “buenos días” y un “¿qué haces?”. Hemos aprendido lo que significan los emojis cuando alguien está lejos. Lo que significa una canción compartida, un meme, una playlist y dos noticias.

Otros usuarios nos han compartido sus historias. Personas que se conocieron durante la pandemia y aseguran que este ha sido el mejor de sus años. La paradoja de la vida, dicen. Otras parejas han aprendido a teletrabajar juntas. A inventar recetas y a ver por enésima vez Friends.

Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Pero si de amor hablamos en el 2020, no pueden dejarse atrás los médicos y otros profesionales que han trabajado intensamente y de cara directa a la mayor crisis sanitaria en un siglo. En el roce a un paciente, en un “te queda poco”, “no la voy a intubar”, una llamada a sus familiares y un “¿cómo se siente hoy?”.

Hemos extrañado noches y necesitado días. Hemos pensado en los que se fueron y en quienes están. Hemos mirado al pasado y al futuro. Hemos procesado el presente. Hemos pensado en Santiago Feliú cuando cantaba “No eres tú, mi amor, son estos días que también se irán”.

Cuando Benedetti y su esposa Luz estaban juntos en un lugar y ella se alejaba, él miraba constantemente el reloj y preguntaba “¿por qué tarda tanto?”. Hay ausencias que se sienten: un abuelo, dos amigos, una madre, tres hermanos o un viejo conocido. Con la pandemia, como Benedetti con esas ausencias de Luz, fue fácil ver lo que faltaba y sobraba. Como si se pudiese elegir en una pandemia.

La fuerza de una flor. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

La fuerza de una flor. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Si es del bueno, el amor no tiene edad. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Si es del bueno, el amor no tiene edad. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Paz y luz para los que hoy no están. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Paz y luz para los que hoy no están. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

El amor por sus semejantes ha sido muy común en estos tiempos de COVID. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Desde pequeña debes saber aceptar y amar a todo los que te acompañan en tu viaje. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

A mal tiempo, buena cara. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

Amor en tiempos de COVID. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.